escuela infantil
Crianza

Acabando la escuela infantil mi Terri y yo

Hace una semana que se acabó el colegio, hace una semana que se terminó una etapa, hace una semana, desde el último día en que lleve a mi Terri al patio de los pequeños, hace una semana que me cuesta creer que el tiempo haya pasado tan rápido, tan estrepitosamente rápido, hace una semana que veo que mis hijos están creciendo y creciendo y que nada volverá a ser como antes.

Ya me veo como madre de dos niños que van a la escuela, ya no iré al patio de la escuelita, en que momento ¿voló el tiempo? lo que me consuela es voy a acompañarlo en toda etapa que se le presente, pero es un poco de añoranza el recordar sus pasos por la guardería, luego por la escuela infantil y es que todo me hacía pensar en cierta forma en que era un niño pequeño, mi bebé, mi Terri, mi tesoro hasta el infinito y más allá.

Aunque sé que aún nos esperan muchas aventuras pues comenzará en setiembre la escuela primaria y me encontraré preguntándole por los deberes y dictados por preparar, aunque sé que aún me aguardan momentos maravillosos en la educación de mis dos hijos, es inevitable el pensar que están dejando de ser pequeños, cada vez me asombro más de de ellos, mi Titina ahora es selectiva en la ropa y a mi terri en cierta forma también, no quiere ningún pantalón corto debajo de la rodilla. Nunca le compre pantalones muy largos pero tampoco tan cortos es decir ya me hacen saber sus gustos y disgustos.

En la escuela infantil aprendió tantas cosas, entre ellas a desarrollar aquellas habilidades que potencian su desarrollo sicológico y social a través del juego, el cual para mi es la principal fuente de aprendizaje, porque los estimula a descubrir el mundo, a experimentar y curiosear su entorno.

escuela infantil

Descubrió que tiene cosas afines con otros niños de su edad y con otros más grandes y más pequeños no solo su pasión por el fútbol también a determinados juegos y hábitos.
Al comienzo le costaba expresar sus emociones pero luego pudo expresarlas sin miedo sin duda su paso por la escuela infantil le ayudó en todo sentido

Se hizo más independiente y autónomo y al llegar a casa ya entendía porque debía lavarse las manos de la importancia que tiene hacerlo antes de cada comida, así como también cepillarse los dientes lo cual aún le cuesta más y tengo que seguir insistiendo, porque, este último año de escuela infantil fuimos a su primera cita con el dentista la cual fue mucho mejor de lo que me esperaba. Pensé que me necesitaría y formaría en la consulta todo un drama, pero no fue así, pues la dentista y él se entendieron perfectamente.

Tal vez día a día me da señales que ya no necesita tanto, tanto de mí y eso a veces cuesta aceptar pero bueno ya me iré acostumbrando, aunque siempre estaré allí.
Aprendió a escuchar sabia como manejar situaciones que le agradaban, mejoro el escuchar, el compartir y el trabajo en equipo.

Comenzó a desarrollar más su imaginación se inventaba historias con todos sus muñecos, jugaba con sus amiguitos a ser los superhéroes, vaya tardes de capitán américa que hemos pasado en el parque y otras en casa.

Su vocabulario también se vio enriquecido, ya no tiene las mismas frases de niño pequeño, que va!,  ahora me dice cada palabra que no me entero, y muchas otras sé que son de niños mayores, la verdad que no me gustan mucho, ya te explique en un post como sufría para controlar las palabrotas que salían de su boca y lo mal que lo pasaba en el parque.

Comencé a darme cuenta de cuán influyente es el entorno para un niño, si bien mi hija también habría pasado por estas etapas o ella era más fina al decirlas o yo no me enteraba, mi titina es un cielo de niña, aunque también tiene sus días, pero con mi Terri sí que veo cómo está cambiando, evolucionando, creciendo y dejando de ser mi bebé, bueno dejando no, tanto mi titina como él siempre serán mis bebés.

escuela infantil

Aunque me enfade mil veces, aunque grite, si porque a veces no soy de piedra y las cosas del día a día también me pueden y tengo que soltar uno o dos gritos.
Bueno a lo que hiba, este año me he dado cuenta que ya no volveré al jardín de los pequeños, ya no pasaré a dejarlo a su clase llena de tantos dibujos, caricaturas, colores, animales y letras divertidas, aunque sé que le espera una clase con muchas aventuras y cosas nuevas,  espero que el cambio no le afecte,  que siempre siga sonriente y ávido de comerse el mundo.

Aunque lo reconozco no quiero que el tiempo pase tannnn rápidoooo!!

¿A ti también te pasa el tiempo tan estrepitosamente? ¿sientes que estás dejando etapas que ya no volverán?

Sígueme en Instagram y no te pierdas mis novedades!!

Ahhhh!! si te ha gustado el post, por favor compártelo!

Un abrazo y nos vemos por las redes!

Comments (5)

  • ayyy qué penita y a la vez qué alegría da verles crecer!!! y que cada vez sean un poquito más independientes y con su propia personalidad. Gracias por compartirlo!!

    Responder
  • Mi hijas recién iniciarán la guardería y verlas crecer tan rápido me causa nostalgia pero es lindo vivir con ellas cada etapa y no perderme nada de su crecimiento.

    Responder
  • Mi hija termina la guarde y en septiembre empieza el segundo ciclo de infantil. Me da menos pena xq es en el mismo cole, pero coincido contigo en que el tiempo se nos escapa entre los dedos.

    Responder
  • Mi hija mayor justo ha acabado la misma etapa que tú terri, el año que viene empezará 1ero, y la veo tan pequeña aún 😂😂😂 que no sé si yo misma estoy preparada para la nueva etapa.
    Y la pequeña justo empezará la llar, empiezan nuevas etapas las dos. Y el tiempo vuela.

    Responder
  • aún recuerdo, y mira que han pasado años, cuando el mayor de mis tres hijos terminó en la escuela infantil, lo que pude llorar. Hubo una fiesta con actuación y entrega de diplomas en una granja escuela y me daba muchísima pena que abandonara el centro. se me hacía mayor. Pero luego empezó otra etapa maravillosa, todas la son en el camino de nuestros hijos. Es como vivir la vida otra vez con cada uno de ellos, precioso.

    Responder

Deja un comentario