parto provocado
Embarazo Maternidad

Un Parto Provocado o Inducido que nunca olvidaré

Imagina, que estas embarazada de más de 40 semanas y tienes unas ganas locas de ver la carita de tu primer retoño, pero no llega, los días pasan y pasan y no hay señales de parto a la vista, pues así estaba, sentía  a mi bebé moverse, los controles eran normales, pero esta niña no quería salir.


Lo que me decía la enfermera cada vez que me veía era: “ es que se está tan bien allí dentro, que no quiere salir”  Pensaba caramba con esta niña,  me estoy muriendo de ganas de que venga a este mundo ¡ya!
Pero mi Titina llegará cuando tenga que llegar, pensaba ni más ni menos, nunca pensé vivir un parto provocado o inducido.

¿Cómo supe que tendría un parto inducido o provocado?

Al pasar 1 semana desde que cumplí las 40 semanas, la llevadora me hizo tacto y me dijo que estaba muy verde, que no había dilatación, y que posiblemente me provocaran el parto.

En ese momento miro la agenda,  supongo para ver quién era el ginecólogo de turno el día que me inducirían el parto y lo llamo por teléfono.

Al cabo de unos días me volvieron a llamar al hospital para presentármelo y decirme que era lo que podría pasar.

Reconozco que, me parecía todo bien, perfecto, no tenía problemas, me pondrían un medicamento para provocar las contracciones, estaría siempre acompañada de la llevadora.

Había preparado mi maleta para el Hospital con mucho mimo y estaba feliz de que me dieran la fecha de mi parto provocado o inducido.

Así era yo,  me lo creía todo, no había nada de qué preocuparme, por fin vería  a mi Titina y se cumpliría mi sueño.

Pero nunca me imaginé lo que realmente pasó.

Que va, esto no era ni de lejos lo que me había imaginado vivir.

¿Cómo fue mi Parto provocado o Inducido?

Recuerdo que el día que me ingresaba al Hospital, nos levantamos temprano, mi marido y yo a las 8 menos 15 estábamos en la cafetería cerca del hospital, desayunando un bocata de queso y un caliente y espumoso café con leche.

Terminamos y fui a las 8 en punto a presentarme al Hospital para el ingreso.

Presente mis documentos y luego de 2 horas de trámites y espera, ya podía pasar a la habitación, ponerme la bata y comenzar mi parto inducido o provocado.

Que ingenua que fui y cuenta información me faltaba en ese momento, no sabía todo lo que pasaría conmigo.

Solo había leído revistas de embarazos felices, pero no acerca de los métodos para inducir un parto.

No entraban en mi mundo de luz y color, no en mi burbuja de sueños, de madre primeriza.

De momento me pondrían las correas para controlar el latido del bebé, que estuviera todo correcto.

Pero lo que me decían era que no estaba dilatada más que de 1 centímetro, y que tendría que llegar a diez.

Me presentaron a la comadrona, que era una señora muy simpática y amable, pero con su gesto dulce no aclaraba mis dudas.

Estaba todo el tiempo diciéndome que no me preocupara, no decía nada del tema: parto provocado o inducido.

Al bajar al paritorio me dijeron de ir a caminar y comienza  a hacer ejercicios con la pelota para dar flexibilidad al suelo pélvico. Así lo hice.

Después recuerdo que me dijeron: “han pasado dos horas y no tenemos ni rotura de aguas ni contracciones”.

Entro una ginecóloga a verme y  me pregunto  ¿cómo va todo?

Bien, le conteste. Al cabo de un momento me hizo tacto. Se retiró.

¿Qué instrumentos utilizaron para provocarme el parto?

Después regreso y me dijo, sentirás que sale un poco de agua de tu vagina, no te preocupes.

Me estiré en la cama y vi que con una especie de espátula  se dirigía a mi vagina le pregunte ¿qué es esto? y  dijo: “es para ayudarte con el parto”. Ah, vale. Respondí.

Sentí un “tac”, y note que salía un hilo de agua de entre mis piernas.

Regresó al cabo de una hora y yo aún sin ningún efecto, ya hacía dos horas que tenía la oxitocina puesta.

Pero supongo que a dosis muy bajas pues casi no me molestaba.

Vino la llevadora, me hizo tacto y eran casi las 6 de la tarde, me subió la dosis y me dijo que esto sería  largo.

Yo ya estaba cansada, quería acabar de una vez, pero ni tan solo había comenzado.

El trabajo de parto comenzaba a cuenta gotas

Al cabo de unos 20 minutos, el poder de la oxitocina se hizo sentir en cada musculo de mi cuerpo, me aguante las ganas de llorar.

Me dije: todo sea por tener a mi hija, ya quería que todo acabara para dejar de sentir esos latigazos en la espalda baja y caderas.

Había alcanzado en poco tiempo los 4 centímetros de dilatación y pedía a gritos que me pusieran la epidural.

El anestesista estaba con otra madre y vendría tan pronto sea posible.

Estaba aferrada a la mano de mi marido, y le pedía que me llevara al hospital de otro pueblo, donde me habían dicho que hacían cesáreas si el caso era extremo.

Y para mí esto era extremo, eran casi las 10 de la noche y no podía más, estaba cansada y exhausta de dolor.

Al cabo de 15 minutos vi entrar al anestesista, que bien pensé.

Me dijo, avísame cuando pase la contracción para ponerte la epidural, le avise, me dijo muy bien, verás que pronto se acaba todo.

Pero me dejó un catéter puesto.

Comienzo real de mi parto provocado

Al cabo de poco tiempo no sentía nada, estaba casi de 8 centímetros y la llevadora me decía todo estaba bien, pronto vendrá, ya veo la cabeza, tranquila.

En efecto al cabo de unos minutos ya estaba de casi 9 centímetros, pero la cabeza no acabada de hacer corona, entonces me dijeron debemos de voltear un poco la cabeza.

Vale les dije, lo que sea, comenzamos con los gemidos sentía que poco a poco se me iba el efecto de la anestesia.

Eran casi la 1 de la mañana y me volvieron a poner otra dosis de epidural.

El ginecólogo que era croata-argentino ya estaba en la habitación y me decía: “hacé como si estuvieras haciendo caca, me decía cuando yo te diga hacé caca”

“Aprieta, puja, puja lo más que puedas” y la comadrona igual, concéntrate en Titina, en que la verás, ya viene, ya viene, pero puja cuando yo te avise.

Pasaron unos 30 minutos y aún no podía, hacía todo lo que me decían. Pero llegó un momento en que, no pude aguantar y sentí que se me venía mi titina.

Sentía unas enormes ganas de hacer caca, tal como lo habían dicho.

El ginecólogo gritó: “aún no”, “aguanta por favor” y la comadrona  me decía: ¡No Silvana! ¡No Silvana!.

Pero yo no pude contenerme y sentí como me desgarraba, y finalmente mi Titina vino al mundo.

Final de mi Parto provocado o Inducido

Había por fin nacido mi hija, solo recuerdo que decían ha perdido mucha sangre, la cara de mi marido era pálida y húmeda, y yo era un mar de lágrimas.

Besaba a mi Titina que ya estaba en mi pecho, para fortalecer el piel con piel, como lo había indicado la comadrona.

De lo que me había pasado allí abajo, no estaba ni enterada, solo veía al ginecólogo diciendo tranquila, sentirás unas contracciones más suaves para la salida de la placenta, y después comenzaba a cocerme.

Al no estar seguros de si realmente había roto aguas al romper la bolsa, tuvieron que ponernos tanto a mi Titina como a mí, una via con medicamento a fin de evitar una infección.

Ahora entendía todo.

¿Qué es un Parto Provocado o Inducido?

Es aquel parto por el que se usan métodos artificiales para provocarlo, como son: estimular las contracciones a través de medicamentos.

Uso de fórceps o ventosas que son instrumentos quirúrgicos para facilitar la salida de la cabeza del bebé, espátulas para romper la bolsa o fuente que recubre al bebé en determinados casos.

Recuerda que esta historia es en base a mi experiencia, lo que me haya pasado a mi , no quiere decir que te pasará a ti.

Cuando llegue el momento, infórmate, prepárate y  si es necesario fórmate para tener un parto respetuoso contigo y con tu bebé.

!Un Abrazo!

Y a ti ¿te provocaron el parto? ¿Cómo fue tu primer parto?

Ah!! no te olvides! si crees que puede ayudar o interesar a otra persona, Compártelo! :)

 

Comments (10)

  • Siento mucho que tuvieras que pasar por esa experiencia. Creo que en el tema del parto inducido o provocado se nos da muy poca información, y luego pasa lo que pasa. Yo con la mayor fui con contracciones de parto, y así y todo me pusieron oxitocina y lo pasé muy mal, me rompieron la bolsa sin pedirme permiso…vamos de respetado poco, pero es que hace 15 años todavía había menos información! El parto debería ser un recuerdo más bonito, es triste que no se cuente con la madre ni se expliquen las cosas con más claridad. Un abrazo

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  • Un paseo así es difícil de digerir. En ese momento tú estás cómo en una nebulosa y tenemos a confiar en los que en ese momento controla. Mi participación fue algo parecido al tuyo, aunque sin llegar a la instrumentalización. Me faltó que me dieran opciones, que me explicarán exactamente qué estaba pasando… Mientras yo seguía en esa nube de miedo, expectación y desconocimiento.
    Gran explicación de tu parto, me he sentido muy identificada.Un abrazo.

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  • Es una lástima que un momento que debería ser precioso con un recuerdo para toda la vida, se convierta en algo que deseas olvidar de lo mal que se pasa.

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  • Madre mía, te leo y me entra un no sé qué que no sé yo…

    A veces, el momento más bonito se puede convertir en desesperación.

    Siento mucho que fuera así. Un besote

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  • Vaya experiencia has tenido!! Un parto cuanto más natural y artificioso mucho mejor, pero cada vez más se lleva esta corriente antinatura desde mi humilde opinión.

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  • Madre mia!! Cómo he sufrido leyendote!! Menos mal que todo acabó bien pero que largo, larguísimo y cansado se te tuvo que hacer… !Ya llegar a la semana 41 se tiene que hacer pesado y luego esto, pero al menos no te tuvieron que hacer cesarea porque conozco casos que después de ese mal trago les ha tocado cesarea y eso tiene que fastidiar muchísimo por eso hemos ser conscientes de hacernos oir y preparar un plan de parto.

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  • Ay cielo… te parecería eterno…
    A mí estuvieron a punto de inducirme con Marcelo. Era muy grande, tenía exceso de líquido y ya estaba a término. Me dieron fecha para la inducción pero, tras pensarlo bien, decidí no ir.
    Al final me puse de parto dos días antes de la fecha en la que me iban a ingresar.
    Pero la verdad es que cuando me dieron fecha ni me explicaron nada, ni me dijeron cómo sería. Suerte que mi matrona me informó de todo…

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  • Madre mía, debió ser complicado, mi parto, tras 7h y no dilatar prácticamente nada, a parte de empezar con sufrimiento fetal, acabó en cesárea. Veremos a ver cómo se da el Segundo!

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  • Qué duro!! Mi parto no fue inducido peor los que conozco que lo han sido sé que han sido desesperantes y frustrantes.
    Lo peor es ser primeriza, porque vas acojonada y te toman como tal, y no te cuentan practicamente nada, si no que piensan que exageras.
    Al menos te hizo efecto la epidural, a mi no!! me comí la dilatación a pelo… pero al menos el expulsivo fue con otro tipo de anestesia y no senti nada..menos mal!!

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  • Siento que tu parto no fuese lo respetado que te hubiese gustado pero cuánto pecamos de inocentes las madres primerizas… a mí también me rompieron La Bolsa y se me subieron encima para empujar…
    Tengo claro que si tengo que volver a pasar por otro parto no consentiría ni una cuarta parte!
    Un besote

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